La vereda en la que se detiene un niño de mueca y sonrisa. Su símbolo se convierte en espada, con su incólume Dios testigo alumbrándolo
jueves, 17 de noviembre de 2011
Un vozarrón engrupido
La amistad que ofreces está violada. Dicho de una forma amigable, tenés un grave problema de facciones: están montadas para la ocasión. Tan confundido estás? En esta brutal manera de descoserse las almas se mostró bastante la hilacha, y vos seguís enturbiando la superficie del mar con tus manotazos de ahogado. Te seduce y convence ocultar tu seguridad, pero no te hace sentir en paz. Cuando querés ocasionar aplausos, tu grotesque style es mal visto. Y si después querés causar lástima vas a terminar enganchando a un par de debilidades atrás tuyo, hinchandote el pecho de esa mierda que llamás orgullo. Tu kilometraje no asusta en algunas autopistas, loquibambio. Te cuesta creerlo? Quizás sea esa la noción de la realidad que te falta para rescatar tu sueño trunco. Sabemos que la vida duele y va a doler, y lo peor que podemos hacer es renegar de la maravilla que lo compensa. Entibiá la copa en tu mano que es peor no tener nada.
sábado, 29 de octubre de 2011
jueves, 30 de junio de 2011
La llave de lo incierto.
La incertidumbre me mueve. Es una estupenda ceguera.
Pero ella si quiere ser la virtud necesita arrojos y violencias, que en mí son dificiles de manejar y fáciles de dormir. En épocas como esta me adentro en una quietud impresionante, y se vislumbra el hecho de lo que es cierto mas allá de lo cierto. Quietud, músculos e ideas se duermen. Es la sensación que mas me asusta, y es por ella que no cedo mi sangre futura a ningún contrato ni la postulo en lugares donde la mentira es el éxito. Pero mi respuesta es inacabada, torpe, y me ato a la pasividad de la corriente que me lleva. Veo afectos a mi alrededor que se achatan con una soledad degenerada, es el reflejo del individualismo que tengo que ponderar? Le estaré guardando alguna fé a esta estólida naturaleza muerta que habito junto a ellos? Será eso y además que estoy aguardando? Qué estoy aguardando? Si voy juntando mis pedazos, me veo roto por las sombras que me ciernen. La paranoia es la crisis que me recuerda que el corazón está latiendo en este eterno "mientras" que me sabe a migajas. Oscuridad pura, librada por enzimas que desempolvan trastos de demencia. Para que todo tiemble hasta dejar de temblar, se ve un arcoiris... y claridad.
Entonces la única certeza es mirar el motor contaminante que me retrasa, pero no me detiene. Los que desean ser implacables no lo son, y no pueden robarme esta tremenda incertidumbre.
Pero ella si quiere ser la virtud necesita arrojos y violencias, que en mí son dificiles de manejar y fáciles de dormir. En épocas como esta me adentro en una quietud impresionante, y se vislumbra el hecho de lo que es cierto mas allá de lo cierto. Quietud, músculos e ideas se duermen. Es la sensación que mas me asusta, y es por ella que no cedo mi sangre futura a ningún contrato ni la postulo en lugares donde la mentira es el éxito. Pero mi respuesta es inacabada, torpe, y me ato a la pasividad de la corriente que me lleva. Veo afectos a mi alrededor que se achatan con una soledad degenerada, es el reflejo del individualismo que tengo que ponderar? Le estaré guardando alguna fé a esta estólida naturaleza muerta que habito junto a ellos? Será eso y además que estoy aguardando? Qué estoy aguardando? Si voy juntando mis pedazos, me veo roto por las sombras que me ciernen. La paranoia es la crisis que me recuerda que el corazón está latiendo en este eterno "mientras" que me sabe a migajas. Oscuridad pura, librada por enzimas que desempolvan trastos de demencia. Para que todo tiemble hasta dejar de temblar, se ve un arcoiris... y claridad.
Entonces la única certeza es mirar el motor contaminante que me retrasa, pero no me detiene. Los que desean ser implacables no lo son, y no pueden robarme esta tremenda incertidumbre.
sábado, 28 de mayo de 2011
Revelación.
Oscuro en la fuerza de tu alma...
Tus venas zarpan como un mar de desazón!
Y el dolor destruye tu divino caparazón
Dejandote desnudo como estabas...
Al nacer.
Sin entender porque existes en el aquí.
Sin respirar, sin saberlo como hacer,
Y rompiendo el silencio de tu ser
Con un llanto animal, inherente del vivir.
Es por eso que el dolor es lo mas fuerte que hay.
Es la bestia que te sangra al mas pequeño susurrar!
Y es por eso que el amor mata hasta a la religión
Y te entrega a tus miedos sin posible redención...
¿Cómo creer que todo es tan simple?
¿Que se puede caer con un solo soplido?
¿Pero de qué estás hecho, hombre confundido...
Si no es de algo simple, abundante, Y SIN RAZÓN...?
Escrito hace varios años.
Tus venas zarpan como un mar de desazón!
Y el dolor destruye tu divino caparazón
Dejandote desnudo como estabas...
Al nacer.
Sin entender porque existes en el aquí.
Sin respirar, sin saberlo como hacer,
Y rompiendo el silencio de tu ser
Con un llanto animal, inherente del vivir.
Es por eso que el dolor es lo mas fuerte que hay.
Es la bestia que te sangra al mas pequeño susurrar!
Y es por eso que el amor mata hasta a la religión
Y te entrega a tus miedos sin posible redención...
¿Cómo creer que todo es tan simple?
¿Que se puede caer con un solo soplido?
¿Pero de qué estás hecho, hombre confundido...
Si no es de algo simple, abundante, Y SIN RAZÓN...?
Escrito hace varios años.
martes, 10 de mayo de 2011
Lo que llueve, sobre lo mojado.
El dolor puede aminorar su asedio, pero la pena de las suertes que no se aprovechan quedan. Estacionan y se mantienen fuertes mientras nuestro espíritu siga débil a su cremación en el tiempo. Fui escaso y torpe, o desbordado y fatal? Escapás de mí, o de lo que te cuesto? Nunca me equivoqué cuando se trató de verte a los ojos, pero creo que esta vez va mas allá. El problema se muestra en lo circunstancial, pero todo surge en la destrucción desatada en solo un momento. No importa que tan difícil sea el camino, hay un tropiezo congénito que agrieta la tierra. La búsqueda de forzar otra vuelta más ya no tiene sentido. Algo en mí lo pide, pero el torrente imparable que ordena nuestra forma de vivir me empuja a proseguir de manera sorda y muda a lo que me hace mal. Siempre hay algo que realza a uno, el cuerpo está cubierto de heridas que aún no lo pueden detener. Dañarnos, como el simple hecho de existir y colisionar, es algo que nos pasa solo por sobredimensionarnos mucho a nosotros mismos.
Cada segundo que me quedo herido en los desgastados rincones siento que el tiempo se me va. La imperfección tempestuosa de un huracán me aleja de vos, de todos y de todo. Es un gran plan que está urdido desde que tengo sangre en las venas. Pasaron tantas cosas y no te das ni una idea de la dimensión del futuro que maquina mi cabeza! Con tantas simbologías en lenguas que necesitarían empuñar mas la simpleza, se hace muy difícil entenderse. Y a mí por lo general, me suele costar mas hacerme comprender que lo contrario. Descubrí hace tiempo que si quiero que otra persona lo haga, debo pasarle una parte de mí, y mucho cobra sentido si me doy la maña para que vean la realidad y la imaginación desde mis ojos. Que frustrante y que fiasco me resulta pensar que después de haberlo hecho tan entusiastamente con vos día tras día, no me hayas comprendido!
Puede que el trato preferencial que mi alma le dio a tu alma no es lo que haya quedado mas a la vista en tu mundo. Que los reveses, los miedos y las palabras no dichas pesen mas que el solo e inagotable intento de cambiar el cielo de desaliento grisáceo que ciernen sobre nosotros. Quizás llevemos un camino con dirección similar pero empujados por distintas fuerzas. Tal vez debamos estar alejados como dos estrellas en el cielo, compararía un resignado Ozzy. El camino no termina siendo mas que una gran enseñanza, y nosotros viajantes con pésima memoria. Si ya no puedo mostrarte nada nuevo con mi presencia, por lo menos sé que esta ausencia puede mantener vivos influjos que te eleven y sean de ayuda. Mientras tanto, espero que tu locura se difumine y haga vaga con el pasar de los recuerdos, porque se hace extrañar.
martes, 3 de mayo de 2011
Escribir
No es algo que pueda plantearse dentro de mí, olvidar los pensamientos que me nacen al sentir. Es por eso que escribo, debe deberse a eso. Es todo muy secuencial: en el medio de la ignorancia del instante (a la cual nos sometemos en la indeseable rutina) sucede que el sopor de la mente se ilumina, las imágenes me invaden en un tono mas agudo plano tras plano y una idea interminable se desata para adueñarse audazmente de todo un momento. Inspira en mí el arte mas grotesco, un yo liberado de cadenas sensatas y angustiantes, con un quehacer descriptivo que se desvive por asestar un cambio.
Es lo que más desea el humano, cambiar? Uno mínimamente imaginado seguramente, pero alrededor de nosotros solo vemos personas reacias al cambio. Almas que prefieren seguir como están, estancadas y abultadas en los parámetros de un sistema que los utiliza. Son pocos los que valoran el cambio por sobre todo, no hay valentía ya que la cobardía es mas fecunda. Desde el ámbito político y económico hasta en las banalidades de las relaciones, el ser humano incluido teme al cambio. Calla verdades, olvida injusticias, se familiariza con los dolores. Surge una relación muy extraña y metafísica entre uno mismo y estos (los dolores), se convierten en criaturas carroñeras que nos acompañan a lo largo de nuestro camino, y las adiestramos en el arte de herirnos. Por suerte lo que deciden los incluidos no lo hacen los excluidos, son aquellos únicos que no tienen nada que perder y se la van a jugar por la suya. De la forma mas desesperada e instintiva, pero mejor que nadie tenga dudas que será a matar o morir. (*)
La realidad supone una debacle en las cabezas. Es un enfrentamiento horrendo, siempre lo es cuando una faz que tironea resulta ser la falsa de la otra. Qué nos lleva a formar inevitablemente parte del gran error? Es ese ardor oscuro que aun prevalece incontrolable, es ese pavor que se cierne en nuestro cielo, es el olor de la muerte. A fin de cuentas el hombre sigue siendo una criatura temerosa, ya no victima inevitable de una cadena alimenticia, si no un ser oscuro e impredecible librado a una segura autodestrucción.
… Por algo no puedo dejar de escribir, ya me lo imaginaba. Es una emergencia, que se mantiene impávida y desbordada frente al futuro (en este presente que no es más que una aventura de cotillón), y aguanta mientras se hace fuerte y evidente. Hay algo de vida en las palabras que emergen, un mar no se violenta sin vida tempestuosa en su interior. Y cuanto quedan estampadas pueden ser historia. Pero mas importante, es y será que sea belleza. La belleza es algo difícil de olvidar.
martes, 22 de febrero de 2011
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