jueves, 16 de diciembre de 2010

Te voy a llevar.

Cuando el cielo cuelgue a tu alrededor
Y la tierra se abra otra vez,
Cuando haya huido ya el último tren,
Conmigo te llevaré...

Cuando el agua bese el temblor de tus pies
Y la muerte baile a nuestro alrededor.
Cuando todo sea OLVIDO OTRA VEZ,
YO TE RECORDARÉ...


Solo el Amor sostiene el deseo
De ese torbellino en tu corazón!
Nada lo detiene, destilando fuego.
En tus ojos llameantes yo veo el SOL.
Solo el amor sacrifica tu anhelo,
Todo el caramelo cristalizó!
Sueños de Dioses de Terciopelo
Pidiendo que solo, solo... SALVES TU AMOR.


Cuando seamos alimento de la estrella por venir,
Y en la basta soledad se haya tenido que perder.
Cuando ya no exista el lugar en donde estés,
Yo te encontraré...





Se termina el mundo y, que verguenza! Yo,
Sin decirte... toda la verdad.
Por mas que me esfuerce, no lo puedo conseguir.
Se termina mi oportunidad.

Y aunque vos quieras llenar de luz lo que está oscuro...
Lo quieras llenar.
Yo no sé si falta un ratito o si va a ser ya,
PERO TE VOY A LLEVAR. ♪

domingo, 28 de noviembre de 2010

Esperando al extraño.

Es inevitable a veces olvidarse del entorno con el que tenemos contacto y echar un vistazo hacia la nada, de donde esperamos que aparezca un ser valioso que venga atado a un destino digno al que arrojarse. Pese a la imperfección imperante y la caducidad de las ansias humanas, uno sin darse cuenta cree en los colores que nos brinda la Tierra, y reproduce de ellos una esperanza en la que el sueño es inesperado, y se salva de milagro.

Que pasión esteril la nuestra! Todos trastabillando en este circuito sin sentido, tratándonos entre hermanos como almas vacías, padeciendo la miseria del dinero, estancados en la superficialidad... como la mas incauta presa activamos la trampa y el miedo pasa a ser dictador de la conciencia. Nuestra voluntad no sobrepasa las amenazas que nos tiran desde afuera, y solo podemos volar tácitamente, buscando a ese extraño... Un tipo que tenga la fuerza y nobleza para decirle que no a las circunstancias, que nos ofrezca su amistad, su mano, sin pedir nada a cambio. Alguien que odie a su orgullo, pero que lo mantenga vivo mientras haga falta en la adversidad. Tal vez una extraña que nos fleche con su gracia y logremos enamorar casi de manera predestinada, que se pare al lado nuestro ante la vida y se anime a que el amor despierte en nosotros el "Viento que Todo lo Empuja". Un extraño que honre a la vida, que prometa lo mejor, lo único deseable y lo cumpla.


Mi mente se ha ido muy lejos buscando a ese extraño, atravesó varias órbitas, y a la vuelta decidí darme cuenta que ese extraño no existe. Yo ya no quiero esperar a nadie, te tengo a vos, tengo una sobriedad que viene por definición, tengo a esta maldita ciudad y eso debería bastar. Yo quiero liberarte, amigo. Yo lo único que quiero es abolir hasta tu último dolor, amiga. Yo quiero sincerar el lazo, quiero alertarnos, unirnos, aunque eso a veces me lleve a pintarrajear la vida con la óptica mas desgarradora. Somos nosotros, almas brindadas unas a las otras por la gracia de la existencia, las que no nos necesitamos nada mas que a nosotras mismas unidas, como algo mayor, para pasar a ese mas allá al que siempre estamos atados por un vano sueño, por medio de un Sendero tan posible y disponible como nosotros nos animemos a sacrificarnos por Él.



Estás mal, Gastón.

sábado, 30 de octubre de 2010

Sol.

Él es el inmenso, el que departe en nuestro universo. Incandescente voz que nos susurra cada segundo de vida. Padre de nuestra piel curtida, de toda sabiduría. A menudo, cuando me desprecio, comprendo la razón infinita de este accidente, y clamo en reverencias y homenajes mi pertenencia. Espero con una fé elevada de lo mas simple cada uno de sus accionares, y los de su influencia. . Juez del siempre condenado en algún nunca, nos abraza con sus erupciones y nos da el mismo derecho. En cada paso que doy, soy perdonado de una manera total e indiferente por un Dios que arde en la bóveda del infinito, postrado ante mí - ante todos-. Frente a él y bajo su misericordia de lejanía, se revela y ahinca mi condición de pequeño soplo perdido en un caos de semejantes. Las circunstancias se minimizan, hasta nuestra intervención mas vil en esta vorágine se vuelve nada. Estamos atorados en una realidad que es partícula. Arte mucho y muy curioso puede ocasionar una partícula, sin embargo. Puede dibujar. Puede esbozar, con todo el aliento que va a matar su vida, un símbolo. Un símbolo que invoque a su majestuosa estrella, la sofocante energía máxima que la guía, el omnisciente Sol.




jueves, 23 de septiembre de 2010

Arde.

Me dejé matar. Me dejé robar el alma.
Pagué sin querer, sin querer te lastimé.


Que daría en esta vida por volver, amor mío...

Que daría en esta vida volver...


Me dejé atrapar por la selva de los ruidos,
Nunca imaginé que sería mi destino.


Que daría en esta vida por arder, amor mío.

Que daría en esta vida por Arder...


El bar de la esquina,
rutas de melancolía.
Y una guitarra loca
en el andén de las heridas.

Remendando infiernos
tras las ruinas de tu olvido.

Y una guitarra loca
que me arranca los sentidos.



Me dejé arropar y quedarme al fin dormido.
Desperté sin vos, pero aún me guardo este grito...
YEAH!

Que daría en esta vida por volver, amor mío...

Que daría en esta vida volver...


El bar de la esquina,
rutas de melancolía.
Y una guitarra loca
en el andén de las heridas.

Remendando infiernos
tras las ruinas de tu olvido.
Y una guitarra loca
que me arranca los sentidos.


Me dejé matar, me dejé matar.
Me dejé matar. Me dejé matar...

Que daría en esta vida por volver!
El bar de la esquina,
rutas de melancolía.
Y una guitarra loca...


Que daría en esta vida por volver...
Que daría en esta vida por volver!
Que daría nena, que daría nena...
Que daría...

domingo, 19 de septiembre de 2010

Antes de echarnos a volar.

La vida pasa, de una manera inevitable. Y nunca falta la oportunidad en ella de moverse, de generar energía e impulsarse sobre nuestros pasos, eligiendo nuestro camino. En cada uno de nosotros se haya un sabio que con una parsimonia entusiasta trata de apilar los trastos de nuestro registro para dejarnos con una visión mas clara y provechosa de lo que sucede ante nuestras narices. Es un glorioso momento de indómito asombro cuando percibimos cosas que antes no lográbamos hacerlo de una manera tan marcada… aumentamos nuestro poder, quizás tengamos la chance de dominar esa caprichosa balanza del destino.

De los errores se aprende de todos, menos del último. Pero no por mera coincidencia uno de los dichos mas antiguos del mundo es “El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”, seguramente elaborado por grandes pensadores cavernícolas en el agitado período paleolítico. Y he aquí la gran Ironía que condena y a la vez rebalsa de belleza la existencia del hombre: No importa que tan potenciales puedan llegar a ser nuestras mentes, que tan repetidos sean los postulamientos de la sabiduría, que tan convencidos estemos de haber aprendido, siempre vamos a tener la otra bendita chance de hacer todo mal, una y otra vez. Tenemos la verdad al alcance, pero el ser antagónico se impone en nuestra mente…

Nos tienta con las bondades del infierno que nosotros mismos somos capaces de crear, en el que somos su propio diablo, una oferta que tienta a nuestros mas oscuros resentimientos de revelarse. El relativismo que lo justifica todo y la soberbia nos lleva a encerrarnos, nos sentimos autosuficientes, completos, se nos hacen innecesarias otras perspectivas, y las carencias a las que nos desemboca el estar equivocados se convierten en objetivos tozudamente eternos que tergiversamos a imagen de los demás para aparentar perfección.

Somos seres no revelados, andamos perdidos. Todavía circunspectos a necesidades que, aunque puedan mostrarse de la forma mas sofisticada, dan noticia de que todavía nos falta aprender de lo mas importante, lo mas interno y esencial. Nuestra mayor sed es ese diablo, la careta, la superficialidad, un éxito vacío, y esa es la única razón en nosotros por la que tropezamos dos veces con una misma piedra. Por mostrar fuerza nos debilitamos internamente. Lo único certero en ese triste punto es nos duele la verdad, tanto como nos ciega la claridad, dejandonos marcas que nos encierran en sus historias. Guardamos sentimientos, controlamos impulsos, cedemos a los miedos. Renegamos de los gritos interiores y demacramos nuestra superficie por contener los sismos que entona nuestra verdad. La vida pasa, el tiempo del que ella está hecha corre. Nacemos del amor y enfrentamos a lo largo de todo este tramo el peligro de perderlo, nacemos siendo nada y enfrentamos la única chance de ser algo, de soñar ser algo más, y de lograrlo todo si se puede. Cómo desorientarnos y desentendernos del amor, del sentimiento, del momento único, de la pasión, de todo eso que nos complementa en el sentido mas puro, y absuelto de toda ironía terrenal? La perfección no tiene lugar en esta vida de tiempo, nada mas bello y artístico que curtir nuestra imperfección. Y el poder es un espejo malicioso con una imagen enviciante, solamente cuando nos enamoramos de los instantes es cuando tenemos la eternidad a nuestro alcance. Tenemos eso, todo lo que sobra es solo un puñado de infierno con el que atragantarse antes de echarnos a volar.


Un miedo, una inseguridad, se pueden convertir en un tirano que lidere nuestro camino. El camino longevo, el camino de los minutos adormecidos, una pizca de muerte. Libres de culpa y cargo, nos hayamos mas sometidos que nunca.





Siento, intuyo y vuelvo a andar, buscando siempre perdurar...
Quiero ver lo que ocultás, esto no es hambre esto es VOLAR ♪

domingo, 5 de septiembre de 2010

Padre.

Afuera llueve con copiosidad y constancia.
En su trono de cochambre, caen lagrimas rancias.
Como agua que deforma hacia una imagen fatal
A su espejo, su enemigo, antes de cristal.

Los ojos perdidos en residuos de su historia.
Recuerda la tiranía sensual de su era dorada.
Ya ni su familia se quiere arrimar a su lecho,
Desentendidos de la sangre, antes tan cotizada.

Fracasado, se sirve en su íntima barra
El desolado sabor de su íntima parca.
En su ritmo, siente que es bueno, que muere.
Por falta de sangre, sus músculos se duermen.

Mientras él se envicia con la sustancia
Su corazón lo hace con la nostalgia.
Un demonio sonríe omnipresente,
Y cuando llora no se apiada de su suerte.

Con el presente al filo del pasado
Y el dolor en su interior carcomido,
El borracho, sin mas pretensiones
Ríe por nada y se queda dormido…

Y ahora se deja llevar
A la absorta oscuridad,
Donde el cuerpo ya no importa…
Y ahora en su infierno reposa
El último vaho de vida,
Cenizas de una llama extinguida.

lunes, 30 de agosto de 2010

Bienaventuranza.

Dichosos son aquellos que deciden rodearse de seres de escasa inteligencia, enclenque personalidad y temerosa voz para nunca sentir un cuestionamiento a su juicio, o ver tambalear sus convicciones. Bienaventurado es aquel que inventa una pirámide en la que él es la cúspide. Benditos son todos aquellos que se aprovechan del error y despliegan el arte de la mentira para dominar y sentirse cómodos. Más bendito aún es aquel que aleja a todos y a él mismo de la verdad y de quienes la predican, para sumergirse en las más apacibles tinieblas. Sagrados son aquellos que tienen todo calculado en su mundo, aquel que no da nada sin recibir nada a cambio, aquellos que dominan por interés y temor propios! Glorioso sea aquel que se olvida de lo que realmente quiere, para crecer a través de lo que quieren los demás. Alabados esos que corrompen la naturaleza tempestuosa de nuestra existencia ajustándose a las normas e ideales imperativas de este sistema, aún sabiendo las consecuencias de esta aberración! Han creado un mundo superpuesto de dicha, buenaventura, bendiciones y alabanzas, y es por eso que son dichosos, bienaventurados, benditos y alabados. En resumen, glorioso será aquel que se quede en el camino, en lo mediocre!

Pero a la vez sean malnacidos, desdichados y sin valor, porque confunden la magnitud de su poder y bienestar con el verdadero objetivo de esta estancia en el espacio-tiempo en que nos encontramos. Se olvidan de lo más importante, de esas sensaciones que prevalecieron en los años de su infancia, de esos sueños que empujaron el andar cuando nada era tan complicado en nuestra mente. De toda la locura y belleza que nace de esto aún después de quedar desvirgado por el dolor de la vida! ¡Más bellos somos aquellos que nos aburre la premeditación de nuestra vida y aspiramos a un límite, aún sabiendo que así no se edifica nada en este mundo de mierda! Que manjar exquisito y reservado es sentirse puro sabiendo que no se perdió el norte de nuestro niño, de nuestro animal, de nuestro espíritu! Mas allá de la inercia que nos aplaca, de las circunstancias que nos atraviesan y obligan a actuar como nosotros no queremos, es una sensación divina la que se obtiene de decirle que NO a algo que nos hubiera convenido decirle que sí, solo porque no nos gusta.

Las mentiras que dijiste, también las verdades, esas verdades realistas e inobjetables, las palabras dichas, también los silencios, los desprecios y indiferencias que arrojas a aquellos que no te ves provechosos y las adulaciones y exaltaciones que ofrendás a los que pueden resultarte en algún rédito, tu balanza moral de marca registrada, las frustraciones derivadas en resentimientos, tus patéticos ídolos estéticos elegidos y modelados por un sector de marketing, tus comentarios indignados ante un nuevo crimen, las arrugas que te surcan la piel, los gestos demacrados, el cuadro hermoso de la perfecta familia que no existe, el café que ingeriste de forma adicta a la mañana, los cigarrillos que te calman los nervios, la cocaína que aspirás, las putas que te cogés, las lágrimas que te tragás, la tristeza con la que te atragantás para olvidar… toda esa mugre que incorporás a vos mismo, TODO eso que es tu mundo, es solo un adormecimiento asesino de tu verdadero ser. No le veo nobleza a tu vivir, a nuestro vivir, y espero sin impacientarme el momento en que este deba convertirse en un Sobrevivir.









Y ato mis manos para esta noche no regresarte.

Los párpados ya no se atreven por otra noche... volver a cerrarse!
Y ya no comprendo que hago en este mundo si no te tengo como antes...
TENGO UNA BALA GUARDADA QUE LLEVA TU NOMBRE Y NO TEMO USARLA.

Amarrado - Cielo Razzo

jueves, 12 de agosto de 2010

Transformación.

En jeroglíficos de imprenta
El pecado se desvistió, y es destino.
Los años solo agendan
El avance de esta revolución.

Me veo encerrado en lo infinito
Me abro, pero todo es igual.
¿Cómo saber que estoy en el final?
Eso será ya no pensar, ahora no.

A ojos testigos es una oscura sensación
Pero la verdad es que en tu visión
Las cadenas amarran a la tierra de la guerra.

Maquino verdades congruentes
con la sensibilidad que se expande en mi mente.
En mis venas un cosmos divino se inmoló.

La curiosidad voraz es el impulso, ahora lo se.
Abrirme paso hasta no ser yo.
Es un momento, se que volveré.
Tal vez sea lo mejor.
No quedarse ni irse…
Dominar la transformación.

En la sangre que aún tiembla
Hay un coraje, llave de lo incierto.
La realidad es la cobardía
La locura, la redención.

Nuestro cuerpo es circunstancial
Mas allá de el, somos invulnerables.
En esencia, soy la eternidad.

En un espacio-tiempo irrisorio
El encierro de mi ser es ilusorio.
Mi animal galopa con furia y en libertad.

lunes, 9 de agosto de 2010

Voz.

Te recuerdas cuando rendido, en los sueños,
La sensación de dios se disimula entre detalles?
Esos ángeles son el mayor vicio de nuestra inconsciencia.
Acechan a tu mente, constantes y sin respiro.

La chance de retrucar lo determinado se te desnuda,
Pero vos ni siquiera lo advertís.
Aplacaste el vigor de tu naturaleza
Y envileciste hasta el último extremo de tu cuerpo
Sin desvirgar los ojos que realmente ven...
Tu conciencia está ciega, y encalla en la miseria.

Mi ambición, el motivo escrito de mi muerte
Es detonarte hacia esa facultad escondida
Desestimando ruinas modernas y llantos ambiguos.
El impulso mediocre que controla al latido,
El poder y la abyecta sed con la que nos condena.

Quiero dejar en runas llantos de sabiduría,
No consigo mas que grietas desdibujadas con la cortesía de mi ironía.

En la sumisa conducción de los pensamientos
Una revolución enferma la pasividad impuesta,
Y sus estaciones se pierden en el debajo de tus sentimientos.
Siempre esquilados, siempre cosechados,
Pero esta vez hay un apóstol oculto que nos empuja a algo más.
Los sentidos se desfiguran en belleza,
Y es ahí cuando sientes que el cielo te abre sus piernas…

La explosión del sueño mas bello conseguido,
La visión de las almas perfecta e intangible,
Furia que exalta la existencia del dolor,
Todo caótico y perfecto, los límites son irrepetibles e infinitos.
El trance mas espeso del alma en busca de reconstruir el etéreo abrazo fetal,
Estridente ansía enterrada en cada uno de nuestros segundos…

El arte te transporta a eso, a la sangrada verdad,
Lienzo que quizás no quieras ver.

domingo, 8 de agosto de 2010

Realidad

Ya, a estas alturas, lo entiendo. No lo niego, es mi sutil enemigo. El laberinto de ilusiones y decepciones que sin darme cuenta fabriqué hasta ahora me lo quiso mostrar momento a momento. Perfecta y aberrante, sabia e injusta, cómoda y mortal, cobijo de todas las cosas que existen, la realidad es, debido a nuestra esencia creadora, una enemiga. La juez omnisciente e impiadosa que desestima y echa en el marchito y gris Eliseo del olvido cada proyecto del más alto de nuestros delirados y utópicos pensares. Que nadie lo advierta, no significa que el hecho de abrirse de todas las complicaciones que implica participar en esta realidad-sociedad deje de ser la mejor decisión de nuestras vidas. Por cada designio hermoso que me entrega a mi alcance, son varios los que vienen a mí en plan desventurado a borronear esta armonía que apenas voy manteniendo y hacer pedazos mi mundo. Hay mas arena que cal en esta vida, en mi vida. Por qué es así? Es ella o soy yo? Por qué siendo yo una persona que nunca se interesó por los bienes materiales y placeres banales que puede brindarte esta realidad a cambio de tu voto anti-utópico, sigo sin satisfacerme, sin relajar mi alma con la pasividad de una felicidad plena?

Porque me preocupo, creo yo. Porque todavía estoy circunspecto a pequeñas cosas que no van bien en mi universo. Quise sentirme mas allá de la realidad, mas allá de las decepciones, mas allá del bien y del mal. Me entregué al peligro y un abanico de locura se abrió cual cola de pavo real cansado de ocultarla. Expandí los límites de mi atrevimiento con la mas ciega confianza, pude cortar el lazo con la realidad y ver su intrascendencia a la luz de mis planes. Jugué mal y mi mente todavía tiene grietas que estoy intentando reparar, pero es inevitable sentir que estoy de vuelta ante este decorado descolorido y tóxico, inmune a él. Tomé decisiones y me afirmé en posturas que no generaron más que descontento a mi alrededor, en aquellas personas tan conscientes de la realidad. Viví los días de una manera molesta, casi insoportable para las personas que me rodean. Y es que es ese el detalle irreparable en el que no había reparado.

Puedo lograr sentirme mas allá de esta realidad, lograr creer que ya me lastimó tanto que ya estoy escamado ante sus garras, lograr que todo me importe nada… pero nunca voy a lograr que dejen de importarme los demás, las criaturas cuyas almas depararon en estos cuerpos hermanos. Mi vida y la medida de mi felicidad es el como yo me voy relacionando con ellos, como generamos sentimientos mutuos y rompemos la oscuridad etérea con la que parece comenzar nuestra existencia. Y a ellos sí los veo atrapados, circunspectos, al menos a la mayoría. Perdidos en el vaivén desgastador de esta ciudad, atorados en lo superficial, en lo aparente. Enfrascados en el mal menor, que no es más que lo peor de todo. Atorados y enfrascados en la desesperanza, en la aceptación de los gajes negativos de esta sociedad, en el trueque de nuestro obedecimiento por un confort “aceptable”. Uso todo lo que tengo a mi alcance para seducirlos, para atraerlos hacia mi cosmovisión, me esmero y me deshago por ayudarlos a palpar el instante que se nos escapa perdido entre sacrificadas y vanas rutinas. Esta búsqueda, esta pequeña revolución me lleva a encontrar otros seres con los que me emparento en emociones y trato de acuñarlos a mi camino. Paso los días, pintarrajeando con puras pretensiones mi cuadro, pero al final, en cierto momento de la noche, me alcanzan la desesperanza, la soledad y el enorme desdén que recibo desde afuera.

“REALIDAD, ME DAS LÁSTIMA”, dijo un gran tipo, al que considero un hermano de la vida y un sentido artista ocasional de lo profundo. Sentir lástima por la realidad es desentenderse de ella, apartarse. No voy a fallecer en tu presión. Pueden retarme, ningunearme, castigarme, pero yo nunca voy a abandonar esta locura en la que me veo maravillado de pie ante el cosmos. Porque así es como me acostumbré y así es como logro sostener una sonrisa ante cada mirada tuya. Vos seguí enfermo de tu sobriedad, que yo necesito embriagarme. Abrumar mis sentidos de belleza. Arrancarme la careta de un cachetazo. Quedarme ciego, sordo y mudo ante la alegría, sin motivo real alguno. Desgastar mis nervios hasta sentirme insoportablemente vivo. Extasiarme. En su mayor expresión y en definitiva, SENTIR… LA MALDITA Y SAGRADA CONSTANCIA DE QUE EXISTO.

Puta, vos seguí tirándome malas cartas nomás, que el mazo se acaba y yo voy a seguir acá, dándote pelea.