lunes, 30 de agosto de 2010

Bienaventuranza.

Dichosos son aquellos que deciden rodearse de seres de escasa inteligencia, enclenque personalidad y temerosa voz para nunca sentir un cuestionamiento a su juicio, o ver tambalear sus convicciones. Bienaventurado es aquel que inventa una pirámide en la que él es la cúspide. Benditos son todos aquellos que se aprovechan del error y despliegan el arte de la mentira para dominar y sentirse cómodos. Más bendito aún es aquel que aleja a todos y a él mismo de la verdad y de quienes la predican, para sumergirse en las más apacibles tinieblas. Sagrados son aquellos que tienen todo calculado en su mundo, aquel que no da nada sin recibir nada a cambio, aquellos que dominan por interés y temor propios! Glorioso sea aquel que se olvida de lo que realmente quiere, para crecer a través de lo que quieren los demás. Alabados esos que corrompen la naturaleza tempestuosa de nuestra existencia ajustándose a las normas e ideales imperativas de este sistema, aún sabiendo las consecuencias de esta aberración! Han creado un mundo superpuesto de dicha, buenaventura, bendiciones y alabanzas, y es por eso que son dichosos, bienaventurados, benditos y alabados. En resumen, glorioso será aquel que se quede en el camino, en lo mediocre!

Pero a la vez sean malnacidos, desdichados y sin valor, porque confunden la magnitud de su poder y bienestar con el verdadero objetivo de esta estancia en el espacio-tiempo en que nos encontramos. Se olvidan de lo más importante, de esas sensaciones que prevalecieron en los años de su infancia, de esos sueños que empujaron el andar cuando nada era tan complicado en nuestra mente. De toda la locura y belleza que nace de esto aún después de quedar desvirgado por el dolor de la vida! ¡Más bellos somos aquellos que nos aburre la premeditación de nuestra vida y aspiramos a un límite, aún sabiendo que así no se edifica nada en este mundo de mierda! Que manjar exquisito y reservado es sentirse puro sabiendo que no se perdió el norte de nuestro niño, de nuestro animal, de nuestro espíritu! Mas allá de la inercia que nos aplaca, de las circunstancias que nos atraviesan y obligan a actuar como nosotros no queremos, es una sensación divina la que se obtiene de decirle que NO a algo que nos hubiera convenido decirle que sí, solo porque no nos gusta.

Las mentiras que dijiste, también las verdades, esas verdades realistas e inobjetables, las palabras dichas, también los silencios, los desprecios y indiferencias que arrojas a aquellos que no te ves provechosos y las adulaciones y exaltaciones que ofrendás a los que pueden resultarte en algún rédito, tu balanza moral de marca registrada, las frustraciones derivadas en resentimientos, tus patéticos ídolos estéticos elegidos y modelados por un sector de marketing, tus comentarios indignados ante un nuevo crimen, las arrugas que te surcan la piel, los gestos demacrados, el cuadro hermoso de la perfecta familia que no existe, el café que ingeriste de forma adicta a la mañana, los cigarrillos que te calman los nervios, la cocaína que aspirás, las putas que te cogés, las lágrimas que te tragás, la tristeza con la que te atragantás para olvidar… toda esa mugre que incorporás a vos mismo, TODO eso que es tu mundo, es solo un adormecimiento asesino de tu verdadero ser. No le veo nobleza a tu vivir, a nuestro vivir, y espero sin impacientarme el momento en que este deba convertirse en un Sobrevivir.









Y ato mis manos para esta noche no regresarte.

Los párpados ya no se atreven por otra noche... volver a cerrarse!
Y ya no comprendo que hago en este mundo si no te tengo como antes...
TENGO UNA BALA GUARDADA QUE LLEVA TU NOMBRE Y NO TEMO USARLA.

Amarrado - Cielo Razzo

1 comentario:

  1. Difícil es escapar a esa "buenaventuranza", pero jamás imposible. Las maravillas de la vida son aquellas pequeñas partículas unidas que logran de diversas formas abofetearte y decirte: "No seas tonto, no seas oveja, observa más allá de tus narices". Cuando menos lo pensé descubrí que en tu ser había partículas de locura animal.
    (:

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