La vereda en la que se detiene un niño de mueca y sonrisa. Su símbolo se convierte en espada, con su incólume Dios testigo alumbrándolo
martes, 10 de abril de 2012
Caradura
Frente a vos se encolumna el cristal de la inherencia La imagen del espejo, inclemente, te desnuda. Y en plena facultad de tu mísera osadía Devolvés, reflejada, la falacia. Caradura.
Fría pero verdadera, si la verdad existe, en alguna de sus concepciones armadas.
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